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Noticias de EE.UU.

¿En qué se diferencian los Globo de Oro y los premios Oscar?

Por Juan Carlos Arciniegas

(CNN Español) – Aunque por lo general son los mismos con las mismas y la experiencia ha demostrado que en ambas premiaciones coinciden muchas veces los nombres de los ganadores, cuando se trata de diferencias —las de fondo— podemos decir que entre el Oscar y el Globo de Oro hay muchas.

La más obvia es que en la ceremonia de los Globo de Oro, a celebrarse este domingo, además de premiarse lo mejor del cine también se premia lo mejor de la televisión. En un hotel del lujoso sector de Beverly Hills, en Los Ángeles, las celebridades del séptimo arte se confunden con las de la pantalla chica.

Nadie está promoviendo un sistema de castas o el clasismo, pero en el pasado el grupo de las primeras parecía gozar de mayor prestigio frente al de sus colegas de la televisión. Ese ya no es el caso. Como sabemos, la mayoría de las propuestas más originales de Hollywood se están viendo en el formato televisivo.

Y ya que tocamos el tema de calidad, destaca por ejemplo este año que una de las dos miniseries de televisión más nominadas a un Globo de Oro se produce muy lejos de Hollywood, exactamente, en un condado en el sur de Inglaterra.

Se trata de Downton Abbey, cuya popularidad a ambos lados del Atlántico la convirtió de un proyecto pequeño a uno que ya promete una tercera temporada.

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La otra miniserie con el mayor número de candidaturas (4) es Mildred Pierce. Kate Winslet, su protagonista, llega al Globo de Oro con dos nominaciones, una por encarnar a Pierce y la otra por su participación en la cinta Carnage, del director Roman Polanski.

Volviendo a las grandes diferencias entre el Globo de Oro y el Oscar, la más abismal tiene que ver con sus votantes. Mientras la Academia de Cine está integrada por casi 6,000 miembros que trabajan o han trabajado en la industria; la Asociación de Prensa Extranjera, que elige a los ganadores del Globo de Oro, está integrada por menos de cien periodistas internacionales que durante todo el año se dedican a cubrir las noticias de esta ciudad.

El gusto siempre será individual, pero creo que el de los miembros de la Asociación de Prensa Extranjera es particularmente diferente al de la Academia. Los primeros tienen un gusto más amplio —por lo menos en cuestión cinematográfica— y no se sienten en la obligación de apoyar a la industria local, como sí se espera de los votantes de la Academia.

Una de las películas que doy como ganadora este domingo es precisamente una producción que aunque tiene todo que ver con Hollywood, es un proyecto que a ninguno de esta ciudad le habíamos escuchado mencionar.

Se trata de El Artista, un homenaje a la industria del cine en Hollywood que habla del ocaso del cine mudo y del advenimiento de las películas habladas.

La cinta, hábilmente realizada en blanco y negro —y además muda— se rodó en Hollywood, pero su concepción y primeros pasos los dio en Francia. Una idea del director Michel Hazanavicius, quien apostó a un actor francés, Jean Dujardin —desconocido en esta parte del mundo— para el papel protagónico y además le ofreció el papel secundario a su propia esposa, Berenice Bejo.

Todas estas decisiones no habrían sido aprobadas por ningún estudio de Hollywood; no si sus motivos fueran meramente comerciales.

Aún así, la película y todos los anteriormente mencionados están nominados al Globo de Oro.

Y regresando a las grandes diferencias de esta ceremonia, encontramos el propio ambiente que se vive desde su alfombra roja, donde no falta el glamour del Oscar, pero en cierto modo es menos ceremoniosa y más relajada.

Una vez adentro, en el salón de este hotel, las estrellas estarán sentadas en mesas redondas donde se les servirá una cena y en el centro siempre habrá una botella de champaña.

Eso anima mucho más la celebración y permite que en medio de los discursos de aceptación, las estrellas bajen la guardia y sean más espontáneas. Si los resultados son iguales o no a los del Oscar, es lo que aquí menos importa. ¡Por lo menos mientras dure la fiesta!