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El Salvador

El Salvador tendrá segunda vuelta para elegir a su presidente

Por Juan Andrés Muñoz

(CNN Español) — El Salvador no conocerá el nombre de su próximo presidente hasta el 9 de marzo, cuando se lleve a cabo la segunda vuelta entre Salvador Sánchez Cerén, del oficialista FMLN, y Norman Quijano, del derechista partido ARENA.

El abanderado del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido al que pertenece el actual presidente Mauricio Funes, mantuvo una diferencia de 25.000 votos respecto a su adversario, Norman Quijano, del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Con el 85% de los votos escrutados, Sánchez Cerén sumaba el 48,96% y Norman Quijano, el 38,96%, según datos preliminares divulgados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en su sitio web.

El camino a la segunda vuelta se traza porque ninguno de los candidatos logró sumar el 50% más uno de los votos válidos, la fecha prevista para los nuevos sufragios será el 9 de marzo con los dos más votados.

Sánchez Cerén proclamó su triunfo en primera vuelta, pero reconoció que irá a una segunda ronda con Quijano porque no logró la mitad más uno de los votos para alcanzar la presidencia salvadoreña.

Los miembros del FMLN están «felices, victoriosos», porque los salvadoreños «nos dieron el triunfo en primera vuelta», manifestó Sánchez Cerén en un acto con dirigentes y activistas de su partido.

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«Estamos seguros que en la segunda (vuelta) no van a ser 10 puntos, van a ser más de 10 puntos», la ventaja sobre Quijano, pronosticó.

El candidato opositor anunció, momentos después a las palabras de su contrincante, que era “inminente” una segunda vuelta frente al representante, quien ya se había alzado con un triunfo parcial.

«Este es el momento, hermanos nacionalistas, en que estamos en una inminente batalla de segunda vuelta», aseguró Norman Quijano.

Las votaciones comenzaron a las 07:00 horas (local) y la jornada transcurrió en un ambiente de tranquilidad, sin incidentes ni anomalías de gravedad, coincidieron autoridades, partidos, candidatos y observadores.

El TSE instaló un total de 10,446 urnas en 1,593 centros de votación en todo el país.

El proceso incluyó las novedades del voto residencial en los 262 municipios del país, tras una implementación gradual desde 2006, y del voto desde el exterior, por la vía postal, para el que sólo se inscribieron 10,337 electores, una cifra ínfima en comparación con los tres millones de salvadoreños que viven en el extranjero

Jornada sin incidentes

Las votaciones comenzaron a las 07:00 horas (local) del domingo y la jornada transcurrió en un ambiente de tranquilidad, sin incidentes, vigiladas por casi 23.000 agentes de la Policial Nacional Civil.

El TSE instaló un total de 10.446 urnas en 1.593 centros de votación en todo el país, en unos comicios para los que cerca de cinco millones de personas estaban habilitadas para sufragar.

El proceso incluyó la novedad del voto desde el exterior, por la vía postal, para el que sólo se inscribieron 10.337 electores, una cifra pequeña en comparación con los tres millones de salvadoreños que viven en el extranjero.

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo con un elevado índice de criminalidad. Al mismo tiempo su economía está debilitada por un magro crecimiento que ha condenado a la emigración a buena parte de su población.

Sánchez Cerén y Quijano presentan posturas opuestas sobre sus métodos para combatir la delincuencia en el país, el mayor desafío de El Salvador.

El primero propone programas de reinserción social para jóvenes delincuentes mientras que Quijano presenta un plan de mano dura contra las pandillas.

Sánchez Cerén, de 69 años y quien aspira a convertirse en el primer exguerrillero en llegar a la presidencia, prometió durante esta jornada formar «un gobierno abierto con la participación de diferentes sectores» y mantener las políticas sociales del presidente saliente.

Quijano, de 67 años, ha prometido trabajar para conseguir «más seguridad y más empleo» y, especialmente, se propone aplicar «mano dura» contra los delincuentes.

Al futuro mandatario, que asumirá el 1 de junio, le espera el desafío de lidiar con las pandillas, que pese a que mantienen desde marzo de 2012 una tregua que redujo los homicidios de 14 a 6,8 por día, extorsionan y controlan barrios enteros.

Las elecciones presidenciales fueron monitoreadas por cerca de 4.000 observadores que, tras la jornada, presentaran sus informes sobre el desarrollo de los comicios.

(Con información de Merlín Delcid)