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Venezuela

OPINIÓN: ¿Venezuela abandonará el chavismo?

Por Sebastián Jiménez Valencia

Por David Frum, colaborador de CNN

Nota del editor: David Frum, colaborador de CNN, es un editor colaborador en The Daily Beast. Es autor de ocho libros, entre ellos una nueva novela, «Patriots», y un libro electrónico post electoral, «Why Romney Lost». Frum fue asesor especial del Presidente George W. Bush desde 2001 hasta 2002.

(CNN) — Una semana de manifestaciones en Venezuela. Tres personas asesinadas por arma de fuego, docenas de heridos, docenas más arrestadas y encarceladas. Bandas simpatizantes al régimen intimidan a estudiantes de universidades y escuelas secundarias que protestaban. La pregunta que todos se hacen es: ¿Está el Chavismo finalmente desmoronándose en Venezuela?

Hugo Chávez murió de cáncer hace casi un año, y la pregunta latente sobre Venezuela es cuánto tiempo puede su extraño régimen sobrevivir sin él.

Un país con una población más pequeña que la de Canadá tiene más asesinatos que los Estados Unidos. La inflación supera el 56%. Productos desde el papel higiénico hasta el vino sacramental han desaparecido de las tiendas. Un régimen que dice ser «socialista» ha enriquecido enormemente a la familia y amigos del difunto presidente. Las luces en las calles se atenúan durante la noche debido a que un país con unas de las mayores reservas de energía no puede proveer suficiente electricidad.

El régimen de Chávez se ha mantenido en el poder gracias a cuatro herramientas principales, todas salvo una de éstas están desaparecidas o en vías de desaparecer.

La primera herramienta poderosa era la propia personalidad carismática del difunto presidente. Venezuela tiene una amarga historia nacional, y nadie había sido mejor vocero de los resentimientos y anhelos de sus clases subordinadas que Hugo Chávez. En una nación cuya élite históricamente parecía europea, el rostro de Chávez proclamaba su ascendencia de indígenas y esclavos africanos. Él bromeaba, se enfurecía, le concedía favores a los barrios y se hizo enemigo de las tradicionales clases altas.

Por el contrario, la extraordinaria característica personal del sucesor que Chávez eligió, Nicolás Maduro, era su servil sumisión al líder,quien lo elevó, de ser un piloto de autobús, a ostentar los cargos mas importantes en el gobierno.

La segunda herramienta de poder de Chávez era la hábil utilización de la riqueza petrolera de la nación para comprar el apoyo de grupos privilegiados. Si apoyabas a Chávez, podrías recibir una casa equipada con aparatos, un trabajo en el gobierno o por lo menos una nueva área de juegos.

Chavéz mantuvo el precio de la gasolina a centavos por galón y ofreció subsidiar el arroz y el frijol en las tiendas propiedad del gobierno. Mientras tanto, redujo la protección de la policía en los vecindarios más acaudalados que lo despreciaban, haciendo uso de la violencia criminal como una herramienta de facto de la represión política.

Ahora, sin embargo, Venezuela se está quedando sin dinero para financiar estos planes cuyo objetivo es comprar apoyo. Las industrias están cerrando porque no pueden obtener moneda extranjera para comprar partes cruciales. Las tasas de interés en la deuda de Venezuela han sobrepasado el 15%. La economía, la cual logró un 1% de crecimiento en 2013, ahora está retrocediendo a medida que la actividad económica aparte de la producción de gas y petróleo se paraliza.

La tercera herramienta de poder de Chávez era el control de los medios de comunicación. Las estaciones de televisión independientes fueron eliminadas. La escasez de papel periódico y otras presiones fueron manipuladas para forzar la venta de los medios impresos independientes a los partidarios del gobierno. Sin embargo, es diferente privar a la población de información en la era moderna, especialmente para un régimen maltrecho y técnicamente incompetente como en Venezuela bajo el chavismo. Venezuela no es China, ni la Rusia de Putin. Las personas que entienden cómo funciona el Internet, se oponen al gobierno de forma arrolladora.

La cuarta y última herramienta de poder era una total represión. El mismo Chávez siempre usó esta herramienta con moderación. Prefería tomar represalias económicas en contra de sus oponentes que la violencia. Los llevó al exilio en lugar de enviarlos a campos. Politizó al ejército y a la policía, pero no estaba seguro de usarlos, tal vez porque al final, no confiaba en ellos plenamente.

Cuando visité Venezuela en 2010, todos hablaban de las selectas unidades de policía paramilitar cubana que Chávez supuestamente había tomado prestadas de Fidel Castro. Pero el cambio también está llegando a Cuba, y si dichas unidades existieron alguna vez, ciertamente no se han hecho evidentes en los conflictos de las últimas semanas. En cambio, maduro ha dependido de militantes locales.

Quizá el ejemplo de lo ocurrido en Siria inspira a Maduro a esperar que puede prevalecer si sus fuerzas matan a suficientes personas. Sin embargo, Venezuela está ubicada en una zona muy distinta, cerca de no solo Estados Unidos, sino también de las democracias en Colombia y Brasil que no ven con buenos ojos a una dictadura asesina. (Maduro ha dicho que la oposición está organizando un «golpe de Estado en desarrollo» y ha emitido una orden de captura por cargos de conspiración y asesinato contra el líder de la oposición; el partido del líder de la oposición culpa al gobierno por la violencia).

Chávez tenía una noción instintiva de que podía llegar hasta cierto punto, pero no ir demasiado lejos. Si es que el sucesor de Chávez comparte esa noción de que hay límites, esos límites aún existen, y sin cruzarlos, el régimen de Chávez podría haberse quedado sin los recursos que necesita para sobrevivir.

Como lo demostró el régimen de Castro en Cuba, un sistema autoritario moribundo puede tomar mucho tiempo en sucumbir. Pero los hermanos Castro hablaban en serio sobre mantenerse en el poder. El chavismo no se mostraba serio en nada.

Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas de David Frum.