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Noticias de EE.UU.

Nueve atracciones turísticas que están muriendo

Por Milena Veselinovic

(CNN) — El dilema es a veces comparado con un arma de doble filo.

Los sitios históricos y naturales de belleza extraordinaria a menudo atraen grandes cantidades de visitantes a los países que los acogen, proporcionándoles un saludable ingreso por el turismo. Sin embargo, esas mismas multitudes a menudo tienen un efecto perjudicial en los lugares que visitan, provocando algunas veces un daño significativo, lo cual en años recientes ha desencadenado un debate sobre si las cantidades de turistas deben ser limitadas.

«Los sitios alrededor del mundo están bajo amenaza en cualquier momento dado. Aparte de los monumentos y las ciudades antiguas en el Oriente Medio, yo diría que los distritos históricos de las principales ciudades en Asia enfrentan la mayor amenaza debido a la libre expansión y desarrollo», dice Stefaan Poortman, director ejecutivo de la Fundación de Patrimonio Mundial, la cual tiene el objetivo de proteger los sitios de patrimonio cultural más amenazados en el mundo en desarrollo.

«El turismo no está lo suficientemente bien regulado y la afluencia masiva está colocando presión sobre sitios alrededor de todo el mundo. Los sitios más conocidos como Angkor o Machu Picchu están realmente inundados con turistas. Eso no solo afecta los sitios sino que, hasta cierto punto, si es desenfrenado, el turismo puede impactar negativamente la calidad de vida para las comunidades locales también», añade.

Más adelante se encuentran algunos de los sitios más bellos del mundo que están al borde del colapso.

Gran Muralla China

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Extendiéndose por miles de kilómetros, la poderosa muralla china fue construida para defender la arremetida de ejércitos de ataque, pero son hordas de turistas las que la ocupan en estos días. Secciones de la muralla están rociadas con grafitis y según el Beijing Times, el 30% de la fortificación ha desaparecido debido a la erosión natural y el daño humano.

Gran Barrera de Coral

El ecosistema de arrecife de coral más grande del mundo presenta récords en especies marinas, pero los científicos dicen que podría extinguirse tan pronto como en el 2050 debido al cambio climático. Esto sería sin duda un desastre ambiental, pero también marcaría el final de una multimillonaria industria turística que tiene su base alrededor del arrecife, con graves consecuencias para la economía local.

Angkor Wat

Las ruinas del que alguna vez fue el magnífico complejo de templos de Camboya están ahora invadidas por turistas con teléfonos inteligentes atropellándose por obtener el mejor ángulo desde donde capturar la espectacular salida del sol. Con un incremento anual de casi 20% de los visitantes de año con año, según el consejo turístico camboyano, más de dos millones de personas visitaron Angkor Wat en 2013.

«Creo que muchos sitios necesitan determinar las capacidades culturales y ambientales de volumen y de peso para luego limitar la cantidad de visitantes y establecer cantidades sostenibles», dice Poortman.

Capilla Sixtina

Los frescos magistrales de Miguel Ángel que adornan el techo de la Capilla Sixtina del Vaticano tomaron cuatro años para ser pintados, pero muchos de los millones de turistas que vienen a admirarlos cada año son capturados desobedeciendo la prohibición del flash en las fotografías. Ellos también exhalan dióxido de carbono, lo cual daña las ilustraciones. El año pasado un nuevo sistema de calefacción y aire acondicionado fue introducido a fin de intentar combatir los nocivos efectos secundarios del turismo. Sensores y cámaras montadas en la pared también cuentan el número de personas en la capilla y regulan la temperatura y la humedad.

Cueva de Altamira

Por años los visitantes han estado acudiendo a ver los exquisitos dibujos de bisonte dentro de la cueva de Altamira, cerca de la costa norte de España. Pero el constante recorrido de turistas causaron daño en las pinturas paleolíticas, las cuales tienen más de 20.000 años de antigüedad, y las autoridades españolas decidieron cerrar el sitio al público en el 2002. El año pasado, el acceso a las cuevas fue parcialmente reabierto, y semanalmente se escogen cinco visitantes al azar y se les permite entrar a la cueva (ellos también deben usar trajes de protección).

Masái Mara

La vasta extensión de la famosa reserva de caza trae enormes cantidades de turistas de safari cada año. Estos viajeros representan una de las más importantes fuentes de ingreso para Kenia. Pero las grandes cantidades de personas que vienen a ver la vida silvestre que conserva su belleza natural también ponen presión sobre los recursos del área, y los numerosos alojamientos y campamentos también tienen un efecto negativo sobre el ambiente. Poortman dice que los gobiernos necesitan establecer límites en cuanto a la cantidad de visitantes en lugares que pueden ser vistos como vulnerables.

«Algo que es importante comprender es que los turistas están viajando para ver y experimentar los activos naturales y culturales que hacen de un lugar algo único. «Si los sitios ya no existen o están dañados, entonces a la larga, el ingreso proveniente del turismo también caerá».

La tumba de Tutankamón

En abril pasado, la tumba del faraón egipcio fue cerrada al público luego de que la humedad del aliento de décadas de visitantes causó que se deteriorara. En su lugar, cerca de allí se abrió una réplica exacta de la misma. La copia fue creada por la firma Factum Arte, con sede en España, bajo la supervisión del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. El equipo usó escáneres láser e impresoras de alta definición para recrear las minuciosas texturas y colores de los murales en las paredes que representan la vida después de la muerte.

Taj Mahal

El mausoleo de Mumtaz, la esposa favorita del emperador mogol Shah Jahan, ha estado de pie como un símbolo de amor perdurable desde mediados del siglo XXVII. El sitio es visitado por cuatro millones de turistas cada año, pero es exactamente esta marea de personas la que ha comenzado a cobrar el precio sobre la estructura. Los expertos también han dicho que el declive en el nivel del agua del cercano río Yamuna está afectando los cimientos de madera.