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Opinión

La señal de Francisco

Por Camilo Egaña

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) -- La imaginación es la loca de la casa, dejó dicho Santa Teresa de Jesús. Se refería al momento en que nuestros pensamientos se desbocan y terminan por confundirnos.

En Cuba, el papa parece ir de puntillas, asido a un libreto meticulosamente preparado. Aun así, mucho de lo que Francisco dice y calla dispara la imaginación de la gente. Los más“imaginativos” se preguntan: ¿cómo es posible que el papa que ha pedido compasión para todos los parias, no se haya reunido hasta el momento con los disidentes y ni siquiera los haya nombrado en sus declaraciones públicas?

El diario español El País contaba que el día que el papa llegó a La Habana, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, ‘fue la única dama de blanco a la que se permitió acercarse a Francisco’’. Y a renglón seguido El País citaba a Berta Soler, la líder del grupo opositor Damas de Blanco que denunció que la policía la arrestó y le impidió acceder a la Nunciatura Apostólica, adonde se dirigía para saludar al papa. Soler asegura que fue invitada por el secretario del nuncio apostólico.

Otra opositora, la economista Martha Beatriz Roque dice que la policía impidió el acceso de algunos disidentes a la misa en la Plaza de la Revolución. Y que los celulares de muchos de ellos fueron silenciados por el gobierno.

Elizardo Sánchez, líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, calcula que cerca de cien personas han sido detenidas por lo que él llama la ”represión preventiva”.

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El padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, explicó que había pautado un encuentro informal con algunos disidentes en la Nunciatura al que no todos llegaron, pero insistió en que “no todo en la visita del papa son discursos públicos; también hay asuntos que se tratan en privado”.

Supongo que los opositores, aún los ateos, habrán encendido una vela a la espera de una señal divina.