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Opinión

Buena Vista Social Club actuará en la Casa Blanca y yo sé lo que va a pasar

Por Camilo Egaña

Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) -- Buena Vista Social Club es el primer grupo, cuyos músicos viven en Cuba, que actúa en la Casa Blanca en más de medio siglo.

Será este jueves y yo sé lo que va a pasar: Omara Portuondo (85 años, cantante) no asistirá a la prueba de sonido porque nunca lo hace; hablará en susurros y se apoyará en el brazo izquierdo de su hijo cuando vaya del camerino al escenario; Eliades Ochoa (69 años, voz y guitarra) se arreglará por enésima vez ese sombrero de John Wayne que lleva a todas partes; el nieto del Guajiro Mirabal (82 años, trompetista) estará más atento a su abuelo que a Obama; y “Jesús Aguaje” Ramos (64 años, trombón) no va a parar de reírse y escandalizar aun cuando los del Servicio Secreto le miren con cara de agentes del Servicio Secreto…

Cierro los ojos y puedo verlos; es más, si me esfuerzo, hasta puedo sentir el aroma del café cubano, fortísimo y dulce, que alguno habrá colado, porque el coffee americano les resulta“tan agua’o, tan soso”.

Como Porgy and Bess, el musical de Broadway con el que en 1959 Estados Unidos intentó acercarse a los soviéticos, el Chan Chan de Compay  Segundo, en la Casa Blanca, sonará como un himno de paz entre dos países que por primera vez en más de 50 años han decidido pasar de ser los mejores enemigos a tratar de convertirse en lo que siempre debieron haber sido: buenos vecinos.

Cuesta creer que Buena Vista Social Club actúe en la Casa Blanca y que en 2004 a Ibrahim Ferré, uno de sus integrantes, las autoridades estadounidenses le negaran la visa de entrada, pese a que había ganado tres Grammy y era uno de los nominados aquel año. Cuba estaba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

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Cuando arranque el show, nadie, ni los del Servicio Secreto, podrán con esos abuelos rumberos que se despiden de los escenarios tras haber derrotado la artritis, la desidia y la desmemoria.