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CNN Radio Argentina

La «economía de resistencia» de los productores del Alto Valle

Por CNN Radio Argentina, Martín Melo

(CNN Radio Argentina) — Las «postales tristes» que refleja hoy la producción de manzanas y de peras en el Alto Valle de Río Negro condensan una situación que asfixia a los pequeños productores, de acuerdo con las estimaciones del periodista especializado Matías Longoni, quien en estos días recorrió la zona y observó un panorama que muestra «muchas chacras abandonadas».

Longoni, conductor del ciclo de cable Bichos de campo, dialogó este domingo con Martín Melo y Joaquín Pinasco durante el programa CNN Campo. «En Río Negro no hay margen para la rentabilidad en la producción de frutas», dice Longoni, para luego trazar un preocupante diagnóstico: «El productor carga con los riesgos pero no define el precio, que lo decide el mercado. Y así se convierte en el jamón del sandwich».

Según el experto, se está frente a una «economía de resistencia» en el principal valle de alto riego de América latina. Esto implica, remarca, «la muerte de una generación de productores que resistió todo lo que pudo y no le puede decir a los hijos que se queden en la chacra». De este modo, los productores que dan batalla «son cada vez más viejos», señala. «El mercado está haciendo su trabajo: los débiles, afuera», agrega.

Hasta 2005 había en la zona 6.000 productores independientes. Hoy esa cifra se redujo a 1.600 o 1.800

Esto conduce, según Longoni, a un estado de «resignación». Además -puntualiza- «no hay políticas que los contengan y el dinero del petróleo hace estragos«. Hasta 2005, precisa el periodista, había en la región 6.000 productores independientes y hoy esa cifra se redujo a 1.600 o 1.800. «Esto no significa que vaya a desaparecer la producción de peras y de manzanas, pero sí que se está concentrando en grandes empresas, porque deja de ser negocio para los pequeños productores».

«Me asombra la falta de planificación en el territorio que compartimos los argentinos», señala Longoni. «Cada uno atiende su juego y el Estado es cómplice de la desaparición sistémica de este tipo de productor», añade. Y finaliza: «La fruta de los productores es la variable de ajuste«.