CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
CNN Radio Argentina

¿Por qué podemos esperanzarnos?

Por CNN Radio Argentina

(CNN Radio Argentina)– Por Federico Clarat (Enviado especial)

Es inevitable no sentir el golpe que genera una derrota frente a Brasil, en su casa y con su gente. No se puede caer en una especie de conformismo total, pero sí reconocer que merecimos más de lo que el fútbol, traicionero por momentos, nos dejó en los 90 minutos y monedas.

El llanto de Leandro Paredes y Lautaro Martínez describía el momento de tristeza de despedirse de esta Copa América, y más frente al clásico de toda la vida del continente. Pero, si las lágrimas quedaran a un lado y observáramos un poco más allá, Argentina tiene mucho para sentirse a gusto con esta demostración.

Durante el partido, convirtió las dudas en convicciones, fue al frente y tuvo situaciones para cambiar la historia, aunque en este deporte los merecimientos están debajo de un pozo. Hubo, después de mucho tiempo – quizás desde el Mundial 2014 de la mano de Alejandro Sabella-un equipo. Con todo lo que eso significa.

No dependimos exclusivamente de Messi y él no sintió esa carga de tener que hacer todo. Incluso, con esa sensación de que el Diez podía encontrar espacios, se sintió mejor y logró dejar a sus compañeros varias veces frente al arco. Faltó el toque final, claro. Que la pelota toque la red para que los entre 5 y 7 mil argentinos distribuidos en el Mineirao se fundieran en un abrazo eterno.

¿Por qué debemos esperanzarnos? Porque Paredes, aún con cositas para mejorar, se afirmó como un cinco de quite y distribución. Porque Otamendi, a pesar de fallar algunos pases en la primera etapa, se puso al hombro al equipo en la defensa. Porque Tagliafico da seguridad y Rodrigo De Paul las pide todas, encara y no se achica nunca. Porque quizás el seleccionado argentino encontró al nueve de los próximos años: Lautaro Martínez. Porque Messi todavía tiene la ilusión intacta (y nadie se la va a quitar) de ganar algo con el conjunto nacional mayor.

¿Hay puntos para mejorar? Sí, muchos. Aún estamos un escalafón por debajo de las grandes potencias futboleras e incluso de Brasil, que en esta ocasión le alcanzó para ganar sin la presencia de su máxima figura: Neymar. Ahora, hay que mirar para adelante y reconocer que estamos en una etapa de crecimiento. Sacarnos de una vez por todas el cartel de candidato que no nos queda para nada cómodo.

¿Hubo errores arbitrales? Sí, muchos, pero ese análisis exclusivo del resultado taparía con un dedo el hecho de que la selección argentina está en un buen camino.

Es que acá hay material. Hay convencimiento. Faltará definir un sinfín de cuestiones- incluso la continuidad del técnico Scaloni. Pasarán los días y la bronca irá mermando. Cuando eso suceda, el balance sobre la participación de Argentina en tierra brasileña será positivo. Insisto: hay material; hay que confiar.

Y, como si fuera poco, Messi remató en la conferencia pospartido con un mensaje alentador: «Si tengo que ayudar, lo voy a hacer. Hay un lindo grupo para que crezca y si puedo ayudar desde donde me toque y acompañarlos, estaré». Qué así sea.