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CNN Radio Argentina

«El sindicalismo tiene la obligación moral de que el nuevo gobierno se consolide»

Por CNN Radio Argentina, Nacho Girón

(CNN Radio Argentina) — Fue la primera mujer en estar al frente de la Confederación General del Trabajo (CGT), como integrante de un triunvirato. Hoy, Susana Stochero es la secretaria general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) en Santa Fe y este sábado dijo en CNN Radio que el sindicalismo «tiene la obligación moral de lograr que el gobierno que asumirá el 10 de diciembre, al que ayudamos a que ganara, se consolide y potencie el crecimiento del país para repartir equitativamente la riqueza».

En el programa Digamos todo, la gremialista explicó que «el sindicalismo ha jugado una patriada grande en las últimas elecciones» al respaldar a Alberto Fernández y Cristina Kirchner. De todos modos, comentó, «decir que vamos a apoyar en todo al nuevo gobierno no significa que no pueda haber discusiones».

Todo tiene que ver con el objetivo de preservar y contener a las trabajadoras y a los trabajadores

Según Stochero «todo tiene que ver con el objetivo de preservar y contener a las trabajadoras y los trabajadores. El país está en un gran riesgo y la condición de los trabajadores triplica ese riesgo».

«Los convenios colectivos han ido incorporando actividades para adecuarse a las nuevas formas», afirmó Susana Stochero, a quien se recuerda como Susana Rueda en su paso por la CGT. «Se pueden tocar los convenios sin flexibilización laboral», agregó. Y reforzó: «Hay una revolución con los trabajadores punto com: esos compañeros y esas compañeras necesitan estar registrados».

Hay mujeres que trabajan en minería y conducen camiones gigantes

Stochero se refirió luego al lugar que ocupan las mujeres en el mercado laboral: «Hay mujeres que trabajan en minería y conducen camines gigantes. No me lo imaginaba». Enseguida admitió que se necesitaría más presencia femenina en el sindicalismo, pero aclaró: «Tenemos una gran cantidad de compañeras que libran su batalla monstruosa codo a codo». Y deslizó que la brecha en los salarios en favor de los hombres del «del 21 al 29 por ciento», ya que «en algunas actividades las mujeres ganan menos».

Por último, evocó cuando, en su tarea en la CGT en 2004 y 2005, «tenía que tocar el timbre para ir al baño» a raíz de la estructura edilicia de la sede de la central obrera.